El ser humano posee diferentes mecanismos para eliminar las toxinas de su cuerpo. Diariamente produce: litro y medio de orina y cerca de doscientos gramos de desechos sólidos, así como una cantidad de sudor que depende de factores como la actividad física, el calor ambiental, el número de glándulas sudoríparas, estados anímicos, etc. Muchas mujeres sudan más intensamente durante la menopausia e ingerir bebidas calientes o las que contienen alcohol o cafeína puede incrementar transitoriamente la sudoración.
Una persona nace con aproximadamente de dos a cuatro millones de estas glándulas, situadas en el tejido subcutáneo, por debajo de la dermis, que se vuelven totalmente activas en la pubertad. Las mujeres poseen un mayor número, pero sin embargo, su actividad es menor que la de los hombres. La sudoración excesiva, denominada hiperhidrosis, afecta al 2% de la población.
El sudor es un líquido compuesto por agua, sales minerales y toxinas, destinado principalmente a regular la temperatura corporal, al disipar mediante su evaporación el calor sobrante del cuerpo (efecto botijo). La sensación de frescor se debe a que la energía que posee el sudor, gracias a su temperatura, no es suficiente para que éste se evapore, por lo que la toma de nuestro cuerpo, haciendo que la piel más próxima se enfríe.
El sudor no tiene ningún olor. El mal olor corporal se produce cuando la flora bacteriana de nuestra piel reacciona al contacto con el sudor ya que se alimentar de él. Las zonas del cuerpo donde sudamos más y que están menos expuestas a la luz es donde las bacterias se reproducen más rápido. Si además estas zonas tienen pelo el problema es mayor al favorecen el desarrollo de la flora bacteriana.
Sudoración Emocional
Las glándulas no responden sólo a los estímulos térmicos, sino también a los emocionales. Dependiendo del tipo de estímulo, este tipo de sudor se manifiesta en distintas partes del cuerpo como en las manos, pecho, axilas o ingles. Las glándulas reaccionan principalmente a los estímulos emocionales y al calor, segregando los lípidos.
Algunas de las principales causas a las que reaccionan esas glándulas son las fuertes emociones del estrés, miedo, dolor, ansiedad, inseguridad, etc. La calma y el control emocional son fundamentales para el control de ese tipo de sudor. Ejercicios de respiración lentos y profundos son excelentes paliativos para evitar una sesión de excesivo sudor.
Sudor y Salud
Gracias a la sudoración también se eliminan las sustancias nocivas para la salud. A veces el olor es causado por problemas metabólicos, infecciones, algunos medicamentos y algunos alimentos que consumimos. Una alimentación muy rica en proteínas animales puede agravar la situación del olor por la proliferación de las bacterias. También el ajo y la cebolla, entre muchos otros. Si padece de mal olor trate de reducir el consumo de estos alimentos.
En ocasiones el sudor huele a amoniaco y esto es debido a que el metabolismo muscular produce pequeñas cantidades de amoniacoen el proceso de desaminación de aminoácidos, pero normalmente lo aclara el sistema circulatorio y nuestro olfato no lo nota. Pero si tenemos una dieta pobre en hidratos de carbono o al hacer algún tipo de deportes agotamos las reservas, habrá una mayor intervención de los aminoácidos en el metabolismo energético, lo que creará más amoniaco de la cuenta y nuestro cuerpo puede no ser capaz de depurarlo completamente, haciéndose más notorio en el sudor.
El “sudor frío” es usualmente la respuesta del cuerpo a una enfermedad grave, ansiedad o dolor intenso.
Desodorantes y Antitranspirantes
Los desodorantes están compuestos por alcohol y perfume, y poseen acción antimicrobiana que inhibe el crecimiento de bacterias. La desventaja es que la acción no es duradera, y al desaparecer el alcohol de la axila, las bacterias se regeneran rápidamente, reapareciendo el olor. Además de eso, los desodorantes controlan solamente el olor, sin ningún tipo de acción sobre la humedad. En el caso de los antitranspirantes, no sólo combaten el olor desagradable, sino también la humedad. Estos contienen sales de aluminio que diminuyen el flujo del sudor a través de los poros. La ausencia del líquido que genera es uno de los factores que inhiben el desarrollo de las bacterias. Su eficacia es duradera y muy superior a la de los desodorantes…
Referencias:
http://www.hnt.cl/p4_hospital/site/pags/20031006121316.html
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/007259.htm
http://www.alimentacion-sana.com.ar/informaciones/novedades/sudor.htm
Fuente: CienciaPopular.com
Científicos en Estados Unidos
identificaron las variaciones en el cerebro que son responsables de la
inteligencia de una persona. En el futuro, afirman los investigadores,
el coeficiente intelectual podrá medirse con un escáner.
Los niveles de actividad en la corteza prefrontal lateral pueden distinguir a una persona altamente inteligente.
Asimismo, la investigación publicada en Journal of Neuroscience (Revista de Neurociencia), encontró que el nivel de actividad y las conexiones neurales de una región cerebral específica también muestran qué tan inteligente es un individuo.
Los estudios recientes han mostrado que la corteza prefrontal lateral es un centro esencial de procesamiento mental de alto nivel.
En esta región, ubicada debajo de la sien, se llevan a cabo funciones cognitivas complejas, como el proceso de toma de decisiones y la coordinación de pensamientos, acciones y metas.
La nueva investigación encontró que los niveles de actividad en esta área pueden distinguir a una persona altamente inteligente.
Asimismo, los científicos descubrieron que el tamaño las conexiones neurales entre la parte izquierda de la corteza prefrontral lateral y el resto del cerebro también predicen la inteligencia individual.
En total, estos factores establecen lo que los científicos llaman la "conectividad cerebral global", con la cual, dicen, se puede establecer una nueva forma de entender la inteligencia humana.
Conectividad neural
Para el estudio los investigadores sometieron a los participantes a escáneres de imágenes de resonancia magnética funcional, fMRI, mientras descansaban pasivamente.
Los resultados de ambas pruebas fueron "consistentes", dicen los científicos, y mostraron tanto una mayor actividad en la corteza prefrontal como niveles más altos de conectividad neural.
Tal como explica el doctor Michael Cole, neurocientífico cognitivo que dirigió el estudio, ésta es la primera vez que un estudio muestra "evidencia convincente" del poder de las conexiones neurales del cerebro y el procesamiento cognitivo que subyace en la inteligencia humana.
Y esto puede observarse en un escáner cerebral.
"Nuestra investigación demuestra que la conectividad en una región particular de la corteza prefrontal puede predecir qué tan inteligente es una persona" dice el doctor Cole.
El estudio, explican los investigadores, sugiere que ser inteligente significa, en parte, tener una corteza lateral prefrontal "que hace bien su trabajo".
Y esto a su vez significa que esta región puede comunicarse efectivamente con el resto del cerebro.
Aunque todas las regiones del cerebro contribuyen al procesamiento cognitivo, la corteza prefrontal lateral es la encargada de coordinar todos los procesos que se están llevando a cabo y a mantener la atención en la tarea que un individuo realiza.
"Es muy similar a la forma como el conductor de una sinfonía controla y modula la ejecución de una orquesta" explican los autores.
Tal como señala el doctor Cole "hay evidencia de que la corteza prefrontal lateral es la región del cerebro que "recuerda" los objetivos e instrucciones que te ayudan a seguir haciendo lo que se necesita hacer cuando estás llevando a cabo una tarea".
"Así que tiene sentido que el hecho de que esta región se comunique efectivamente con otras regiones (del cerebro) te ayudará a completar tus tareas inteligentemente" agrega.
El hallazgo, dicen los científicos, no sólo tiene implicaciones importantes para el entendimiento de la inteligencia humana.
También ofrece información valiosa sobre cómo las averías en esta conectividad cerebral global contribuyen a los déficit del control cognitivo, como los que resultan en trastornos como la esquizofrenia y otras enfermedades mentales, agregan los investigadores.
Fuente: BBC Mundo